Las humedades de filtración aparecen frecuentemente en balcones, impostas, cornisas y cubiertas.
En
ocasiones, las fachadas por su valor
artístico o antigüedad pueden estar catalogadas o protegidas
por los ayuntamientos o por patrimonio, por lo que restaurarlas nos lleva a
utilizar técnicas y materiales originales de la época, esto por un lado supone
un ventaja, ya que son técnica
experimentadas, pero que por otro lado su ejecución necesita de mano de
obra cualificada y artesanal.
La
mejor manera de acometer este tipo de obras es a partir de la elaboración de detalles constructivo y analizando lo que hay que cambiar en
cada uno de los encuentros, estableciendo un proceso de ejecución más idóneo.
En
el caso de cubiertas las humedades de filtración pueden
deberse a la rotura de las tejas, la existencia de chimeneas, encuentros entre muro y cubierta o en el caso de
cubiertas plantas en los encuentros entre láminas impermeabilizantes.
Es muy importante confiar este
tipo de rehabilitaciones a empresas cualificadas con gran
experiencia y personal cualificado, ya que una mala ejecución de la obra puede traer muchos problemas posteriores.
No hay comentarios:
Publicar un comentario