
En
este post vamos a centramos en dos elementos que se utilizan ampliamente en la
industria de la constitución y están diseñados para llevar a cabo funciones muy
específicas y muy diferentes, los encofrados y los andamios.
Los encofrados sirven para dar forma al hormigón
húmedo, así como mantenerlo en su lugar hasta que endurezca y adquiera la
resistencia necesaria para soportar su propio peso.
Los encofrados deben tener
resistencia y ser capaces de soportar su peso propio y el peso del hormigón,
esto se consigue mediante sistemas auxiliares que les dan estabilidad y
garantizan su resistencia.
En la actualidad existen diversos
tipos de encofrados de distintos materiales, formas y sistemas adaptados a cada
obra.
El andamiaje es un sistema modular compuesto de
placas, acopladores y tubos hechos de materiales como metal, madera o bambú. Su
diseño puede ser simple o complejo, fijo o motorizado, pero en todos los casos,
su colocación debe realizarse con mucho cuidado y siempre de lado de la
seguridad, existen procedimientos para su colocación.

Sin duda, es absolutamente
necesario que los andamios sean seguros y resistentes,
puesto que se utilizan para una variedad de trabajos, tales como plataforma
para pintar los exteriores de las estructuras, actúa como puente temporal o
pasarela, y para poder hacer ciertas tareas de mantenimiento general en casas y
edificios de grandes dimensiones.
También existen unos elementos
que no son propiamente andamios, pero que son muy necesarios en las obras, se
conocen como plataformas de
descarga y se utilizan para
descargar los materiales necesarios en cada planta. Tienen un proceso especial
y muy importante de seguir a la hora de su colocación.
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